Ruben Rios “MR PACHANGA” Mi Vida, Continuación #3

Tal cual me sucede cuando la idea de un tema musical taladra mis sentidos mientras duermo, exactamente me acaba de ocurrir lo mismo. Mientras dormía, comencé a escribir mentalmente mis vivencias, pero me di cuenta que después no quedaría nada concreto para examinar, por lo que decidí levantarme y ponér manos a la obra con la escritura.

Son las 7 de la mañana, hora muy inusual para yo despertarme, y si muy apropiada para acostarme.

Como después de los 74 años ya cumplidos hace rato, los doctores me han declarado Diabético, lo cual otros doctores me han dicho, que es solo una existente condición Pre-Diabética, al ayer, haber despertado con una lectura de solo 55 puntos, y sentirme bien flojo todo el día, decidí, no administrarme medicamento alguno para ver mi lectura de hoy, en que he amanecido con 150 puntos, después de haber llevado una dieta normal durante todo el curso del día y la noche.

Es algo alto, pero no es un parámetro tan excesivo, por lo que me siento aceptablemente contento.

Me había quedado la última vez que escribí sobre mi vida y carrera, en el momento en que había ganado, gracias a los aplausos de mis colegas escolares, en el programa radial de CMQ “El Show de la Mañana” conducido por el polifacético locutor, y animador: Germán Pinelli, y con cuyo importe ( La Ganancia de un Primer Premio ) algo así como 10 dólares, había invitado a toda la clase que me aplaudió ayudándome a ganar, a la Cafetería de CMQ, donde se cumplió la profecía del viejo refrán:

Esa ganancia duró, lo que dura un Merengue en la puerta de un Colegio. Pero fui muy feliz en ese instante, ya que era la primera vez en mi vida, que podía darme el lujo de invitar a alguien, en vez de ser invitado. Me sentí millonario.

Después de aquella maravillosa experiencia, quedó en mi mente engendrándose, el gusanito del arte y de ser artista. Sueño que había acariciado desde muy chiquillo, pero no había sabido como canalizarlo.

Seguí estudiando, pero al mismo tiempo, me presentaba en audiciones y programas radiales. La televisión todavía no había aparecido en Cuba.

Mis primeros pasos, me llevaron a RHC-Cadena Azúl, planta radiál de Amado Trinidad Velazco.

Allí en el ensayo de prueba, fui acompañado por el gran pianista y compositor, Candito Ruíz, autór de una conocidísima pagina musical titulada: “VETE” la cuál tiempo más tarde fuera grabada por la Reina del Bolero, Olga Guillót, y que llegára a ser un hit nacional, la que también fuera después intercalada en una película cubana mexicana, también magistralmente interpretada, por Olga.

Aunque las intenciones de Candito fueron muy buenas, imagino que yo todavía estaba muy verde artísticamente, pues pasó, nada relevante, ni siquiera llegué a los finales ni a presentarme en los programas de aficionados de esa gran potencia radial que fuera RHC-Cadena Azul, donde tantas estrellas internacionales, dejaron sus huellas con sus voces, a través de sus popularísimos micrófonos.

Podríamos nombrar entre tantas estrellas, y trabajadores del arte, a una Libertad Lamarque. “La Novia de América”, quién fuera contratada ganando mil dólares diarios, (Primera vez en la historia según cuentan los expertos, en que una, o un artista de radio ganaba una suma tan elevada).

Amanda Ledesma, cantante y actriz argentina, Tito Guizar, Hugo del Carril, Alberto Gómez, Blanquita Amaro con su Bata Luminica, Isolina Carrillo, Totty Lavernia,

Tony Chiroldy, Pedro Vargas, “El Tenor de Las América”, y el cantante venezolano Alfredo Sadél entre muchísimos otros mas.

Donde se produjeron tantos novedosos programas, que fueron popularísimos en Cuba y fuera de la Isla, tales cuales, “La Casa y Ud.”producido por Arturo Liendo, “La novela de el Aire” diariamente trasmitida a las 8.30 pm, escrita por la insigne escritora, especialista en tramas de novelas, que hasta el dia de hoy, en otras versiones y nombres, vemos cotidianamente en las pantallas de nuestros televisores: Caridad Bravo Adams.

Donde tantos actores y actrices, fueron incorporados y desarrollados.

Por ejemplo, Santiago García Ortega, Carmita Ignarra, Normita Suarez, Felisa Amelivia, Fedora Capdevila, Tito Hernández, Luis Echegoyen, Marta Martínez Casado, y otras muchas mas figuras, que tuvimos la suerte de escuchar después, por muchísimo tiempo más.

Los 3 Villalobos, una historia escrita por Armando Couto, originada y estrenada el 1º de Septiembre de 1943, sobre 3 hermanos que vivían en una finca o hacienda, amigos de la justicia, y que muchísimo tiempo más tarde veríamos la copia en la versión americana en USA de “Bonanza”, que aún podemos ver y disfrutár en nuestras pantallas chicas.

Los 3 Villalobos fueron protagonizados por, Ernesto Galindo, como Rodolfo, el pensador, Jesús Alvariño como Machito, el chicuelo travieso, y Rolando Leiva, el tercer hermano que encarnaba el papel de Miguelón, el más rudo de ese trío. También en ese mismo programa se presentaba un Señor Actor, haciendo el papel de el tío de los 3 Villalobos, quién ya había triunfado plenamente en teatros y películas en España, y Argentina. Me refiero nada más y nada menos que a Otto Sirgo.

Logré posteriormente, llegar a presentarme en una emisora de radio que comenzaba entonces, llamada: Radio Mambí, dirigida por Luis Vilardéll, y otro locutor muy bueno, llamado Julio Agosto. Ahí posteriormente tuve la dicha de conocer en persona, a una gran artista cubana, Icono de nuestra patria, a quién había admirado desde muy niño: Era Rita Montaner, “ La Unica ” quién me adoptó como su ahijado en el arte.

Aunque se me escapan algunos nombres, ahí tuve el placer de alternar con Cary Fernández, una magnifica cantante, con su entonces novio, después esposo, el pianista Enrique, y la mamá de Cary que era un gran “PERSONAJE”.

Una señora muy chispeante, cómica, folklórica y caritativa, llamada Berta.

Ellos vivían en el Vedado, y de vez en cuando, la buena señora, después de nosotros terminár con las trasmisiones, nos invitaba a su casa, donde nos preparaba siempre algo muy sabroso de comer.

Allí en Radio Mambí, también compartí programas con: Elsa Valladares, y su hermana, la cuál tenía una voz espectacular y prodigiosa como cantante, con el tenor Alberto Piñeiro, quién gozaba de una gran popularidád entre las féminas, pues aparte de tener una extraordinaria presencia escénica, poseía una voz musicál muy dulce para escuchár, con un extenso repertorio, y sobre todo muchísimo carisma en todas sus presentaciones. También era un muy buen colega, siempre dispuesto a ayudár, a los más necesitados, pues tenía una muy buena experiencia teatrál. Posteriormente se convirtió en una figura muy importante, ya que las noches habaneras, sin la colaboración de él, como cantante, presentador de artistas y animador, no hubieran sido lo mismo en los diferentes cabaréts, donde le vimos actuár. Pues siempre fue, un verdadero profesionál.

Emilita Vergara, hermana de Violeta Vergara, Riquelme Ríos, excelente cantante, con una bellísima trayectoria dentro del teatro cubano, Luis Palomino, otro grán cantante, René Ferrer, a quién yo admiraba muchísimo por su fino estilo de decir los temas que interpretaba, con un estilo diferente a lo escuchado. Iluminada de Los Santos, a quién yo cariñosamente llamaba mi tía, pues así lo sentía, y a su hijo Lincoln, quién contaba entonces con solo 10 años, y había que estár muy pendiente de él, pues, aunque era muy tranquilo, también era para su edád, exageradamente independiente e inteligente. Me decía mi primo, cuéntame de la vida, para yo saber como conducirme y no fallar cuando sea grande….Fueron muchos recuerdos muy hermosos.

También a Caridad Cuervo, su madre Georgina, quién fuera mi gran amiga, y su otro hijo Armandito, que ya a los 5 años, tocaba dos tumbadoras al mismo tiempo, siendo estos instrumentos musicales más grande que él mismo. Después Armandito, se convirtió’en una de las figuras importantes del grupo musical cubano Iraquere. Conocí a una exquisita soprano llamada Maria Luisa Vega, que había sido esposa de un diplomático y se habían divorciado muy recientemente, pero la llamábamos cariñosamente Malicha. Una hermosa grán mujer, muy dulce, realista, buena cantante, y mejor persona. La grán familia de Radio Mambí, nos divertíamos muchísimo, con la hija de Malicha, Barbarita que con solo 2 añitos de vida, era súper ocurrente y avispada.

Había un cantante cubano que cultivaba muy bien el género español, muy joven llamado Eudaldo Díaz. Su novia una cantante cubana que interpretaba magistralmente los tangos, llamada Luisita. Los dos eran muy aplaudidos. También a Amada Abreu,…. Nilda Velazco, una vedette que ya había viajado varias veces fuera de Cuba, Hilda Sarracent finísima cancionera, Mercy Camacho con el repertorio de la época de la actriz y cantante americana Doris Day……Había también una cantante llamada Amelita, con un problemita de discapacitación, que era también muy aplaudida, pues cantaba como los Angeles, y dentro de el contesto, nos recordaba mucho a otra exquisita cantante mexicana que participaba en muchas películas entonces, su nombre: Chela Campos. Todos éramos dirigidos y acompañados por dos fantásticos pianistas y musicólogos cubanos. Los Maestros Davíd Rendón, y Alcibíades Agüero,. Este ultimo después de 1959, formó, un cuarteto musicál, donde participaban dos cantantes amigos personales míos, la esculturál Nillie, y una nueva espiga, llamado Frank Lopez.Alcibiades emigra primero a México, y después a España, donde rehízo su vida hasta que dejó de existir recientemente, sin jamás regresár a Cuba.

En fin, tantas y tantas figuras, que sería imposible mencionarlos a todos, pero que se quedaron todos y cada uno de ellos, grabados muy profundamente, en mi corazón. Entre los artistas y personajes de esa época, con quién aún mantengo un contacto muy cercano, (Pues siempre lo he admirado y admiro mucho), está, y se encuentra, mi amigo: Alberto Piñeiro. Dios le de, mucha vida y salud.

En esa Radio Mambí, viví como artista los mejores momento, en esa etapa de principio de mi carrera musicál, se nos nombraba a todos los que fuimos ganadores, “Estrellas Nacientes” de esa planta. Después llegó la Televisión, y la mayoría incursionamos en ella, e hicimos un nombrecito con Gaspár Pumarejo, en su tan nombrado Show Televisivo.

“EL SHOW DE GASPAR PUMAREJO”

En el show de Gaspár, me convertí, en uno de los artistas de más frecuentes participaciones dentro del mismo.

Conocí en esa época gente muy importante para mi vida, las cuales siempre recordaré con afecto y alegría.

Ahí, conocí e intimé, con una cantante muy buena llamada Gisela La Varga, que cantaba exactamente iguál a “Toña La Negra”, la cantante mexicana, con quién posteriormente tuve el honor de actuár en 1964 en San Francisco California….Gisela interpretaba todo el repertorio y estilo de Toña, al pié de la letra.

Al mismo tiempo, Enrique, y Cary Fernández, tuvieron la idea de formár su primer grupo musicál, en el cuál participamos, una cantante nueva también de Radio Mambí: llamada Elsa, con Cary, Gerardo Marín, y este servidor.

Nos contrataron para un fin de semana, en un pequeño pero muy elegante night club que se encontraba ubicado en la esquina de Radio Mambí, en la esquina de Prado y Genios, llamado Montecasino.

Después que terminamos ese fin de semana, por problemas de costos, el único que se quedó cantando allí fui yo, donde me mantuve actuando casi por 7 años alternativamente.

Los dueños eran Ramón Ruiz Sánchez, más conocido por Mongo, y su esposa, Fina Bujones, quién era hermana de la famosísima actriz cubana, Minin Bujones. Tenían un administrador, que era un personaje muy cómico y elocuente, a quién llamábamos El Chino, descendiente de una mezcla china cubana.

Mi carrera comenzó a expandirse, con los concebidos triunfitos y fracasos.

Los cuales, volvería a repetir de ser necesarios.

Cuando terminaba mi contrato en Montecasino, pues Ramón Ruiz Sánchez pensaba que ya mi cara y actuaciones estaban muy vistas en el lugár y me botaba, yo alternaba en otros cabarets, hasta que él, Mongo, volvía a llamarme, y contratarme nuevamente por petición de su público. Hay un detalle muy peculiár. En mi primera semana en Montecasino como solista, acordamos trabajar a prueba y a cooperativa, por lo que recibí como salario por 7 días de trabajo, con 2 shows diarios, la cantidad de $ 2.30 pesos cubanos. Equivalente a lo mismo en Dólares americanos.

Cuando el Chino me dijo, después de haber terminado la primera semana de trabajo bajo esas condiciones que fuera al día siguiente a ensayár, le contesté, lo haría pero no por ese precio. A lo que me preguntó, entonces cuanto aspiras a ganar?

Quiero $ 2.00 pesos diarios. Lo aceptó, y así, con ese precio me mantuve hasta que me botaron a los 6 meses siguientes, por las mismas razones ya expuestas anteriormente.

Pero cuando les bajaron las ventas, y reclamaron nuevamente mis servicios, les pedí de sueldo, el aumento de un peso más…$ 3.00 pesos diarios. Y así, llegué a cobrarles hasta

$ 7.00 pesos diarios, a través del tiempo que actué allí, ya que en Cuba era un sueldazo en esa época, para un artista de cabaret sin un grán nombre radiál o televisivo.

Porque cada vez que me botaban, y que conste, fué el único lugár donde me botaban y me volvían a recoger, me tenían que pagár a exigencias mías, un peso más. Para mi constituía como una revancha…Ja…Ja…Ja…